La bandeja con todos tus canales, los asistentes de IA, el pipeline de cada equipo y la automatización, conectados entre sí y con el ERP. Así se ve Kivol por dentro.
Así viaja un pedido dentro de Kivol, sin salir de la plataforma. Son cinco pasos y solo uno lo hace tu equipo: cerrar.
Por WhatsApp, correo, Instagram o el canal que sea. Cae en una sola bandeja, asignado al ejecutivo que le toca.
Con tu lista de precios, presentaciones y condiciones. Captura producto, volumen, destino y fecha de embarque.
Exportación, nacional o retail, con monto, temperatura y la siguiente tarea con fecha.
Tu ejecutivo llega a negociar con todo el contexto: lo que pidió el comprador, lo que hay en bodega y lo que se le cotizó.
Pedido de venta, inventario por bodega, recibo con pagos parciales y cuentas por cobrar a la vista.
Los canales, los asistentes, el pipeline y el ERP se configuran contigo durante la implementación.
El broker de Texas manda correo, el mayorista de la Central de Abasto manda WhatsApp y el prospecto nuevo llega por Instagram. Todo cae en la misma bandeja.
Una sola bandeja para todo el equipo. Conectamos contigo los canales que uses durante la implementación.
Eliges el proveedor, el modelo, los documentos con los que responde y el canal donde trabaja. Nada de un bot genérico que no sabe qué es un calibre 48.
Configuras asistentes distintos por flujo y por canal, cada uno con sus propias instrucciones. Uno recibe al comprador que acaba de escribir, otro resuelve dudas de precio y presentación, otro agenda la llamada con tu ejecutivo.
OpenAI, Google, Anthropic u OpenRouter. El proveedor se configura por empresa y el modelo se elige en cada asistente, según lo que necesite hacer.
Sube tu lista de precios, fichas de producto, calibres y condiciones de embarque en PDF, Word, Excel o CSV, y el asistente responde con la información de tu negocio.
En el campo casi todo llega por nota de voz. El asistente las transcribe para que las leas de un vistazo, y puede contestar también con voz.
Tu cliente recibe una llamada y habla con una voz natural en español. Se activa con acompañamiento nuestro y requiere una cuenta propia de telefonía, Twilio o Telnyx, con costo por minuto.
El consumo de inteligencia artificial se mide por plan. Los asistentes, sus instrucciones y su base de conocimiento los armamos contigo durante la implementación.
Así se ve el pipeline de exportación de una agroexportadora en Kivol: cada importador con su monto, su destino y la etapa en la que va.
El constructor de flujos es un lienzo visual: recuerda un cobro a los 30 días, pide la ubicación del rancho o consulta existencias desde el chat. Y se conecta con lo que ya usas, sin pedirte que tires tu sistema fiscal ni tus hojas de cálculo.
Envíos por WhatsApp, SMS y correo con programación, cola de envío y métricas: la lista de precios de la semana o el aviso de inicio de temporada. Las plantillas las mandas a aprobación de Meta sin salir de Kivol, y todo se configura contigo antes del primer envío.
Casi siempre se conecta por API, webhooks o un flujo. Si tu operación necesita algo que aún no existe en Kivol, dínoslo: evaluamos construirlo en la plataforma.
Los flujos y las integraciones se conectan, se configuran y se prueban contigo durante la implementación. No te dejamos una lista de casillas por marcar.
Contestar rápido solo sirve si lo puedes comprobar. Estos reportes y permisos te lo muestran dentro de tu equipo, y son de lo más probado del producto.
El reporte que enseña la verdad: cuánto tarda cada vendedor en contestar el primer mensaje y cuántas conversaciones atendió. Ahí se ve quién está cerrando y quién está dejando enfriar.
Cada ejecutivo ve solo sus conversaciones asignadas y sus contactos, con el teléfono del comprador enmascarado. Si un vendedor se va, sus clientes y el historial de cada negociación se quedan contigo.
Permisos por módulo y por acción, con roles personalizados. Defines quién entra al ERP, quién toca la configuración y quién solo atiende su bandeja.
Asigna cada conversación a un responsable, deja notas internas que el cliente nunca ve, responde en un clic con respuestas guardadas o con ayuda de la IA para redactar, y organiza tus contactos con etiquetas y campos propios. Todo conectado con tareas y calendario.
14 días gratis, con la implementación acompañada por nosotros. O agenda tu Auditoría de Fuga y te mostramos, con tus propias conversaciones, cuántos pedidos se te están yendo.