El mismo problema en cinco giros: pedidos por WhatsApp a toda hora, seguimiento en la cabeza del vendedor y cobranza en Excel. Así se ve Kivol en cada uno.
Compradores de Estados Unidos y Canadá que negocian por WhatsApp y correo durante semanas, y le escriben a tres empaques a la vez. Kivol responde primero, y cada ejecutivo lleva su propio pipeline con el monto, el destino y la etapa de cada trato.
FOB o DAP, calibre, certificado fitosanitario y cruce por Laredo o Nogales: todo queda en la conversación y en la oportunidad. Cuando se cierra, el pedido y el recibo salen del mismo sistema.
Existencias por bodega, calibre y presentación, con movimientos y alertas de bajo stock. El pedido que nace en el chat se levanta contra el inventario del almacén correcto.
Productos con variantes, unidades y listas de precios: exportación por caja, nacional por kilo y orgánico aparte, sin una hoja de Excel distinta para cada uno.
Agroquímicos, semillas, fertilizantes y forraje: venta técnica por WhatsApp, picos de temporada y crédito a cosecha. Cada recomendación, cotización y fecha de pago queda en la ficha del cliente.
Tu equipo ve qué cuentas vencen antes de que se vuelvan problema, con tareas de cobranza asignadas a cada vendedor.
Ticket alto, prospectos que llegan por Facebook y WhatsApp, y ventas que tardan meses entre la primera cotización y la entrega.
Cada paso, de la demostración en campo al financiamiento, queda con su siguiente tarea y su fecha, para que el cierre no dependa de que alguien se acuerde.
Pedidos por WhatsApp desde las 5 de la mañana, lista de precios que cambia a diario y cuentas por cobrar en Excel.
Kivol junta pedidos, inventario, recibos de venta y cobranza en un solo lugar, con un tablero por vendedor y el historial completo de cada cliente.
Si vendes al campo o desde el campo y tus pedidos llegan por WhatsApp, lo más probable es que Kivol te sirva. Lo revisamos contigo en la Auditoría de Fuga, y si no te va a servir, te lo decimos en la misma llamada.
14 días gratis, con la implementación acompañada por nosotros. O agenda tu Auditoría de Fuga y te mostramos, con tus propias conversaciones, cuántos pedidos se te están yendo.